Las vacaciones de Navidad son una ocasión inmejorable para pasar con la familia, para disfrutar de los amigos y hacer la última escapada del 2016 o, quien sabe, la primera del 2017. Sea como fuere es un buen momento para coger el coche y hacer unos kilómetros por paisajes diferentes que no pierden ni un gramo de su encanto a pesar del frío, la niebla y la nieve. Llegado este punto, apunta en la agenda hacer una última revisión del coche para tenerlo en perfecto estado de revista y elige alguna de las rutas que te hemos preparado desde Movento. ¡Ah! ¡Y conduce con prudencia!

Por tierras gerundenses. Esta ruta empieza en Ripoll y en su excelente portalada románica. De aquí hay que ir hacia Sant Joan de les Abadesses para conocer el mito del Conde Arnau y un montón de leyendas medievales. No muy lejos hay la zona volcánica de la Garrotxa, donde el volcán Croscat recuerda que hace 11.500 años fue el último a entrar en erupción en estas tierras. Tu siguiente parada la tendrás al lago de Banyoles, una reserva natural que data del cuaternario y que se alimenta de acuíferos subterráneos. Desde aquí, la ruta te traerá al surrealismo de Dalí, al Teatro-Museo de Figueres y en su casa de Cadaqués, después de una divertida carretera revirada que te dejará junto al mar. El punto final lo puedes poner en el Cabo de Creus, donde disfrutarás de una espectacular vista en el punto más oriental de la Península Ibérica.

Teruel también existe. Una buena opción para tu escapada navideña es bajar a Teruel a conocer sus embalses, el Estanque de Alcañiz, cerca de MotorLand Aragón, Torrevelilla, que se encuentra entre las cuencas del río Guadalope y el río Mezquín; y de allá, al embalse de Calanda, donde se unen los dos cursos fluviales y que constituye un lugar de ocio en esta zona de Teruel. Siguiendo paralelos al río Guadalope, pasarás junto a Cortijo de Matas y seguirás bordeando las capas sedimentadas a lo largo de los siglos mientras pasas por las Parras de Castellote y Jaganta, hasta llegar al embalse de Santolea. La ruta finaliza yendo a Alcorisa por el Barranco de Atalaya. Te puedes parar a las Grutas de Cristal, cercanas a Molins, para admirar este singular paisaje subterráneo del Bajo Aragón, y al embalse de Gallipuén.
 

Los Castillos de Alicante. Si tienes pensado bajar hacia el País Valenciano, la zona de Alicante te guarda una sorpresa: la ruta de Castells del Vinalopó, que te traerá por algunas de las fortalezas árabes y medievales más bonitas del país. Puedes iniciar la ruta a una de ellas, el Castillo de la Atalaya (Villena) para ir avanzando por las siguientes fortalezas: Castillo de Banyeres de Mariola, Castillo de Biar, Castillo de la Mola (Novelda), Castillo de Elda, Palacio de Altamira o Alcázar de la Señoría (Elche), Castillo de Castalla, Castillo de Sax, Castillo de Petrer y Castillo del Ríe (Aspe). En esta última construcción encontrarás un centro de información de la ruta. Puesto que estás en la zona no te tienes que perder dos monumentos remarcables: el Palacio-Fortaleza Marqués de Dos Aguas (Onil), de estilo gótico-renacentista, y el Castillo Fortaleza de Santa Pola, de estilo renacentista.

Ibiza. Esta isla es un destino ideal por estas fechas, una isla para disfrutar sin la masificación típica de los meses de verano. Puedes empezar la ruta en la playa de Cala Balsa, muy cerca de Sant Antoni de Portamany, donde te tienes que parar para visitar la alfarería de San Rafel. Una vez hecha la visita, continúa hasta Santa Gertrudis, centro geográfico de la isla y un lugar ideal para tomar algo antes de continuar el viaje. Con el GPS mirando hacia el norte, pasarás por Sant Miquel antes de llegar a la Cueva de Can Marçà. No muy lejos encontrarás las cristalinas aguas de la Cala Portinatx y una encantadora carretera que enlaza esta zona con Agua Blanca. Desde aquí puedes bajar hacia Sant Carles, atravesando el pintoresco pueblo de Santa Eulària y acabando en el más alto de la ciudad de Ibiza, Dalt Vila, donde te espera la ciudad medieval de la isla blanca, la auténtica joya de Ibiza.

Esto si, antes de salir a la carretera revisa el vehículo, comprobando el sistema de calefacción, el nivel del líquido anticongelante y el estado de las luces, los parabrisas y los neumáticos. Tampoco está de más que lleves cadenas y que incluyas al equipaje una linterna, ropa cómoda y un rascador para sacar el hielo del parabrisas. Buena carretera!

Jueves, Diciembre 20, 2018
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